El tiempo es el único capaz............
……..de entender a un gran Amor.
Festejar un año más de matrimonio, más aún cuando se celebra las bodas de plata o de oro, es un acontecimiento que implica reafirmar los juramentos de amor que la pareja ha realizado frente al altar el día de su boda.
Estas grandes celebraciones suelen ser planeados y organizados por los esposos, por sus hijos o amigos más allegados como sorpresa. Al tener ya la experiencia de la boda por parte de los padres, la ventaja de la tecnología por parte los hijos y los atractivos paquetes y gran experiencia de los profesionales en este sector, la organización resultará mucho más sencilla.
La solemnidad de este bello juramento que proclamaron en su día ante el altar, será primordial, cuidando cada detalle para que todo resulte inolvidable. El intercambio de votos es el mismo que se realiza en la boda, aunque hay parejas que prefieren crear votos nuevos basados en su experiencia y hasta incluyendo promesas dedicadas a sus hijos.
El festejo será totalmente a su gusto, desde los invitados hasta la música, parte fundamental de este acontecimiento, puede ser de su época dorada: mambo, cha cha chá, boleros, etcétera, o una enorme orquesta al estilo de sus bellos tiempos. Si quieren algo más abierto, el grupo versátil es una excelente opción. La decoración será de un estilo sobrio, aunque siempre dentro del gusto de los homenajeados. La mesa de honor puede convertirse en la mesa de la familia donde sus hijos estarán a su lado.
Tradiciones como el vals son imposibles de omitir, pero esta vez sólo bailarán los homenajeados. El brindis puede ser pronunciado por uno o todos sus hijos, esto dependerá de ellos. Un buen regalo que sus hijos podrían hacerles es recrear un video con fotos de la historia familiar para proyectarlo en el festejo.